María Luisa Martínez, propietaria de la Clínica Cartagena: “La gente siempre se va satisfecha con su tratamiento”
María Luisa Martínez, cartagenera que llegó a España hace unos 15 años, abrió hace un año y medio la Clínica Dental Cartagena en el barrio de Villaverde Alto (Madrid). Desde su apertura no han dejado de llegar clientes de distinta nacionalidad de todas partes de la Comunidad de Madrid. El éxito de su negocio: precios para todos los bolsillos y un trato personalizado.
¿Cuál es la clave del éxito de la clínica?
Los precios son muy bajos y el trato es muy bueno. En un primer momento, puesto que no tienen porqué conocernos personalmente, la gente viene porque los precios son atractivos. Una vez que te conocen, lo que mejor funciona es el boca a boca, porque la gente sale contenta de la clínica y se lo comenta a sus familiares y amigos. Hasta el día de hoy toda la gente se ha ido muy satisfecha con su tratamiento.
¿Quiénes son vuestros clientes?
El 80% de nuestros pacientes son extranjeros: marroquíes, colombianos…sobre todo latinoamericanos. Aunque el barrio tiene mucho movimiento y muchos de nuestros clientes son de aquí, también vienen de otras zonas de Madrid.
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Me gusta ver cómo la gente sale de aquí con unos dientes bonitos.
¿Qué es lo más te gusta de Madrid?
Me encanta todo. España me ha tratado muy bien. Me vine muy joven, era prácticamente una niña, y me he adaptado genial al país: estoy casada con un español, me encanta la comida, la gente…
¿Y lo peor?
Lo que menos me gusta del país es lo que me cuenta mucha gente que viene a la clínica sobre su situación como inmigrantes. No es justo que una persona por no tener papeles tenga que ser detenida…Yo no lo he vivido, pero la gente me lo cuenta.
¿Qué es lo que más echas de menos de Colombia?
A mis padres. Aunque todos los días nos hablamos, la distancia es muy difícil. También extraño mucho la comida, por ejemplo el Sancocho.
¿Volverás a Colombia?
Yo voy casi todos los años, pero para quedarme todavía no lo sé. Tengo aquí mi vida, pero en un futuro sí me gustaría irme para allá porque añoro abrir las ventanas y ver la playa de Cartagena.
Un mensaje para que vengan a la Clínica Cartagena…
No sólo son los precios, que llaman la atención porque son muy económicos, sino que también damos muchas facilidades de pago en momentos de crisis como el actual. Doy esa confianza a mis clientes.